Celebraciones:
Miércoles: 19:30 hs
Sábados: 19:30 hs
Domingos: 8:00 hs y 19:00 hs.
Buenos Aires 204, N3360 Oberá, Misiones
La Iglesia Evangélica Asamblea de Dios es una de las comunidades pentecostales más antiguas y de mayor desarrollo en la ciudad de Oberá.
Sus orígenes se remontan a las primeras décadas del siglo XX, cuando el pionero Oscar Ssquittberg —inmigrante sueco— desarrolló su labor evangelizadora entre los años 1916 y 1920. En un primer momento, las reuniones se realizaban en su propia casa y en un molino de su propiedad, ubicado sobre las márgenes del
arroyo Tuichá, donde además de su actividad laboral compartía el mensaje cristiano con quienes se acercaban.
A partir de estas primeras predicaciones, se fue conformando una comunidad de creyentes, que en el año 1924 realizó los primeros bautismos, marcando el inicio formal de la vida congregacional.
En el año 1930, la iglesia se organizó oficialmente como Asamblea de Dios, consolidando su estructura institucional y dando inicio a un proceso de crecimiento sostenido que la llevaría a convertirse en una de las sedes centrales del movimiento en la región.
El desarrollo de la congregación estuvo acompañado por la donación de terrenos y el compromiso activo de sus miembros, lo que permitió la construcción del templo y su posterior ampliación. A lo largo del tiempo, la iglesia extendió su influencia, llegando a contar con numerosos anexos en distintas zonas.
Desde el punto de vista arquitectónico, el primer templo presentaba dimensiones modestas (aproximadamente 10 x 20 metros), con muros de ladrillos asentados en barro, algunos de los cuales aún se conservan como parte de la estructura original. Con el crecimiento de la comunidad, el edificio fue ampliado y remodelado, destacándo en la actualidad una fachada de estilo Art Decó.
El interior es amplio y funcional, con un escenario destinado a la predicación, el coro y la orquesta, elementos característicos del culto pentecostal. Además, el complejo cuenta con espacios anexos como escuela bíblica, comedor, salones, biblioteca y vivienda familiar, reflejando su fuerte compromiso comunitario.
Las celebraciones se caracterizan por una participación activa de los fieles, donde la música, la oración y la predicación ocupan un lugar central en la vida espiritual de la comunidad.