Celebraciones (Misas):
Lunes a viernes: 7:15 h
Sábados: 19:30 h
Domingos: 7:30 h y 19:30 h (horario de invierno) / 20:00 h (verano)
Av. Libertad 75
La Catedral San Antonio es uno de los principales símbolos religiosos e históricos de Oberá.
El crecimiento de la comunidad católica impulsó la creación de la parroquia el 18 de enero de 1937. Años más tarde, gracias a la donación del terreno por parte del Dr. Héctor Barreyro, el 5 de diciembre de 1943 se inició la construcción del actual templo, obra que se consolidó en la década de 1960 bajo el diseño del arquitecto austríaco Antonio Von Liebe.
Sin embargo, el 12 de junio de 1986, un incendio de gran magnitud destruyó gran parte de la Catedral San Antonio. Su reconstrucción demandó 36 meses y permitió devolverle a la ciudad uno de sus espacios más representativos.
El 13 de junio de 2009, el papa Benedicto XVI creó la Diócesis de Oberá y designó como primer obispo a monseñor Víctor Selvino Arenhardt. Tras su fallecimiento, el 17 de mayo de 2010, sus restos fueron depositados en la cripta del templo. Allí también se encuentra el cinerario parroquial, inaugurado el 28 de febrero de 2018.
Cada 13 de junio, la comunidad celebra la fiesta patronal de San Antonio con una procesión en la que se exhiben reliquias del santo, testimonio de la profunda devoción que dio origen a esta iglesia.
Desde el punto de vista arquitectónico, la catedral responde al estilo neogótico. Posee planta en forma de cruz latina y una sola nave principal. Se destaca su imponente torre de 40 metros de altura, que alberga un reloj traído desde Suiza y donado por inmigrantes de esa colectividad. Sus ventanas ojivales y los vitrales con escenas bíblicas acompañan un espacio concebido para la oración, la celebración y la vida comunitaria.
Santo Patrono
Con el crecimiento de la población católica surgió la necesidad de elegir un santo patrono bajo cuya advocación quedaría encomendada la comunidad. Entre las distintas propuestas prevaleció la impulsada por las esposas de la familia Bárbaro, quienes, antes de partir de Italia hacia América, visitaron Padua —ciudad vinculada a San Antonio— y prometieron rendir homenaje al santo si los acompañaba y protegía durante la travesía migratoria. La iniciativa fue aceptada por el sacerdote de la comunidad y dio origen a la designación de San Antonio como patrono de Oberá, cuya festividad se celebra cada 13 de junio.
Hoy, como sede del Obispado de Oberá, la catedral continúa siendo un lugar de encuentro espiritual y un testimonio vivo de la fe y la historia de los inmigrantes que dieron origen a la ciudad.