Sabemos que la popularidad del té solo es superada por la del agua. Tal vez por eso, vivir la experiencia de cosechar, procesar y envasar una de las mejores infusiones del mundo se vuelve algo verdaderamente único. En Misiones, el té no es solo una bebida: es identidad, trabajo y orgullo.
Nuestra provincia es la principal productora de té del país, concentrando más del 90 % de la producción nacional, mientras que el porcentaje restante se cultiva en Corrientes. A nivel internacional, Argentina ocupa el 7.º lugar entre los países exportadores de té, posicionándose como un actor clave en el mercado global.
Un claro ejemplo de esta excelencia es Don Basilio SRL, empresa misionera de la familia Okulovich, que obtuvo el primer puesto en té verde y el segundo puesto en té negro durante la novena Conferencia de Té de Norteamérica. De esta manera, se alzó con dos prestigiosas Gold Medal Tea, destacándose entre las mejores infusiones del continente.
En la competencia participaron más de 100 tazas provenientes de países con larga tradición teísta como China, Japón, India y diversas regiones de África. “Es un concurso donde participan productores que abastecen a las grandes cadenas de té en saquitos para el consumo masivo mundial”, comentó Okulovich al medio Frontera Jesuita. El jurado estuvo conformado por 20 jueces internacionales, considerados los grandes compradores del mundo, y los premios se otorgan por país, lo que realza aún más el reconocimiento obtenido.
En Oberá, y específicamente sobre La Ruta del Té, tenemos la oportunidad de conocer la histórica Casa del Té, construida por un matrimonio inglés en 1890. Este lugar es el escenario ideal para disfrutar del auténtico té argentino y sumergirse en una experiencia sensorial completa: recorrer plantaciones, cosechar hojas, conocer el proceso de elaboración y finalmente degustar un té único, preparado con tus propias manos.
Un viaje entre aromas, sabores y paisajes verdes. Una invitación a detenerse, conectar con la naturaleza y disfrutar con todos los sentidos.